Hace poco me puse a leer mis posts de hace dos años, sinceramente me dió un no sé qué. Un no sé qué de saber que en medio de todas las incertidumbres, anhelos, altos y bajos, tenía esa joie de vivre que extraño en estos momentos. Por esa misma razón me resisto a cerrarlo porque tengo la esperanza que en un tiempo no muy lejano leeré lo que escribo ahora y me daré cuenta que ésta experiencia sirvió grandemente. Tengo la esperanza que mi joie de vivre está timidamente arrinconada esperando la oportunidad para salir de su escondite.
Me disculpan todos mis amigos blogueros que he abandonado, a los pocos que continuan leyendo estas líneas les digo que seguiré resistiendo y que aún les seguiré visitando en silencio como últimamente lo he hecho.


