De verdad que no, nunca pensé que me gustaría tanto probar nuevas recetas cada fin de semana. La experiencia de crear y la expectativa de saber cómo quedará cada receta al final es emocionante y te llena de inspiración no solamente en la cocina sino en otras áreas cotidianas. Ésto se ha convertido en un pasatiempo que disfruto con mucho gusto. Las dos últimas semanas hice coquitos acaramelados y también acemita tocuyana, ésta última no me quedó como la original, pero igual quedó rica. Ayer comimos en el desayuno quesadillas andinas, hacía mucho tiempo que no las comía.Hablando de recetas, uno de mis proyectos para éste año es comenzar a preparar un cuaderno de recetas especialmente para Arianna, con fotos, anécdotas y frases de inspiración, para entregárselo cuando llegue el momento que ella salga del nido de mamá y papá para volar con sus propias alas. Éste proyecto es algo largo y con detalle ya que muchas de las recetas que hago las he modificado de una original y otras ya son con medidas "al ojo por ciento". Me gusta la idea de dejarle algo a mi hija escrito de mi puño y letra que será un recuerdo para las generaciones que sigan.



