lunes, 21 de enero de 2008

Master cleanser dia 2 y 3

Por más que quise evitarlo, no pude dejar a un lado el té laxante el viernes en la noche (día 1). Si de verdad quiero limpiar mi organismo de las toxinas, es necesario tomar el té que va ayudar a remover todas las impurezas de mis intestinos. Así que como niña obediente me tapé la naríz y me lo tomé "tucún tucún". . .

Día 2
El dolor en la espalda, caderas y piernas no me dejó dormir toda la noche, me hizo recordar el dolor post-operatorio de la epidural cuando tuve la cesárea de Adrián. Casi me hacía llorar, pero pensaba que si me íba al hospital a lo mejor tenía que abandonar el ayuno. Así que aguanté el dolor. En la mañana del sábado me tomé la solución salina sin mucho problema. Aunque las recomendaciones es que se tenga tres o cuatro evacuaciones, yo solamente tuve una en todo el día. También me metí en la bañera con burbujas para tratar de relajarme, pensé que qúizas era la presión de continuar en esto. Luego, salimos los cuatro toda la tarde. Así que me tocó llevarme mi botellita y traguito a traguito la pasé bien. El dolor seguía pero menos intenso. Noté que me daba más fuerte cuando estaba sentada o acostada. Para darme más ánimo, mi lindo esposo cocinó la cena (yo dije que no lo haría el fin de semana) y adivinen que? hizo un arroz a la marinera que el olor llegaba arriba a la habitación, que tal? Pero bueno, ni modo, yo sabía que ésto podia pasar. Luego en la noche, para dormir decidí acostarme sobre el alfombra y no en la cama. Busqué la bolsa de agua caliente, me tomé nuevamente mi té con sabor a loco, puse tres cobijas gruesas y me acosté. La verdad es que dormí mejor aunque me dolía un poco cuando me cambiaba de posición.

Día 3
El domingo tuve una mañana de perros. Por error, a la solución salina en vez de ponerle dos cucharaditas de sal , le puse dos cucharadas soperas de sal!!! arrrgghhh!!! Al ratico el estómago se me puso patas pa'rriba. Me dió nauseas, vómito y diarrea. Que horrible!!! Ya después en la tarde, me sentí mucho mejor. El dolor de las caderas y piernas iba y venía. Mi esposito me dió unos masajes para hacerse perdonar por haber cocinado tan rico el día anterior. Sin embargo, lo volvió hacer otra vez y el olor rico de carne en salsa llegó hasta la habitación! Además de eso, me quedaba en el cuarto viendo TV y todas esas propagandas de comidas y restaurantes, aparecen cada rato. Según las estadísticas, el segundo y el tercer día es cuando más te atacan las ganas de comer. En la noche, todavía mi dolor seguía. Así que me puse un linimento chino que es mas viejo que Matusalén, igualito al que mi mamá usaba para mis dolores de piernas cuando estaba chiquita y lo renforcé con la bolsa caliente. Santo remedio!!! Buenas noches.

1 comentario:

Rigoberta dijo...

K@rol!!! chama ya debes ir por la mitad!!!

Ánimo, espero que estes bien... ya lo más duro debe haber pasado!!!

Un abrazo

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